Vaya por delante que no soy un experto en lo que ya muchos denominan Social Media. Soy periodista, tengo poco más de 30 años y tengo un portátil y un smartphone. Por lo tanto, estoy en el target de gente que descubrió Facebook hace un lustro y Twitter hace dos años. Y los uso. Y mucho.
No solo lo hago a nivel personal, que también. Para mi son una herramienta de trabajo fundamental, que me permite llegar rápidamente a miles de personas, enviar una información que tengo en mi poder, contestar a gente que tiene dudas sobre algún tema o incluso promocionar este blog. De hecho, lo que pongo en Twitter sale automáticamente en Facebook. Así me ahorro trabajo :-)
Al final, usar la red social de los 140 caracteres no es tan complicado como parece, aunque siempre pasas por diversas fases: no entiendo nada, me aburro, estoy empezando a engancharme, cómo mola esto, me han retwiteado!, me sigue X!, no puedo parar de twittear, voy a subir una foto mía en el baño... y así hasta el infinito.
Sin embargo, sí me he encontrado con muchisimos amigos que, tras la clásica pregunta de 'qué es eso de Twitter' y el no menos clásico 'yo nunca tendré', se inician en su apasionante mundo y acaban pidiéndote consejo tanto para su comienzo como para su posterior desarrollo.
Es por ello que he decidido escribir los 10 mandamientos profanos de Twitter. Profanos, porque no soy ningún profeta en la materia (al contrario que gente que deberíais seguir, como Gaby Castellanos por ejemplo) ni doy cursos sobre ello ni nada parecido. Pero, como he repetido estas cosas cientos de veces ya, al menos así puedo dejarlo escrito y si un colega me lo vuelve a preguntar enviarle directamente el link de este artículo.
1.- Escribe bien. Sin abreviaturas, ni faltas de ortografía ni palabras en mayúscula. Es muy molesto tratar de descifrar un tweet y acabas por dejar de seguir a quienes redactan en lenguaje jeroglífico. Si no eres capaz de resumirlo todo, pon un (sigue) al final y complétalo con otro. O pon numeritos delante.
2.- Busca tu valor añadido. Puede ser tu capacidad para analizar en términos entendibles qué es una prima de riesgo. O tu conocimiento de vídeos curiosos en Youtube. O tu ironía feroz. Pero trata de destacarte. Todos tenemos algo que no tienen los demás.
3.- Si puedes, busca siempre los mensajes positivos. Sí, la crisis es una mierda y las cosas están fatal, pero será complicado que ganes followers (seguidores) si eres un agonías a diario. Seguro que hay cosas que te inspiran o te positivizan. Compártelas
4.- No hagas hashtags de todo. Para los no iniciados, estos son los temas sobre los que habla la gente y a los que pone una almohadilla delante (#nowplaying cuando escucha una canción, #hastaloshuevos cuando habla de los políticos...) Eso sí, si pinchas en uno de ellos verás todos los tweets que se han escrito sobre ese tema. Puede ser muy interesante para seguir la actualidad. Pero no se recomiendan del tipo #estoyconfiebreenlacamaymiabuelamehatraidounpoleo
5.- No te hagas retweet a ti mismo. Un retweet es similar a la acción de COMPARTIR en Facebook: reenvías a tus seguidores algo que ha escrito otra persona y que consideras interesante. Pero queda muuuuuy cutre que mandes de nuevo algo que ya has mandado una primera vez. Y encima a la misma gente.
6.- Selecciona a la gente a la que sigues por lo que dicen, no por quienes son. Verás que hay infinidad de gente interesante que aporta cosas a diario y que incluso te puede ayudar en un momento dado si coincide con tu estatus laboral. Pero te aseguro que la mayoría de cantantes, futbolistas, actores o políticos te dedicarán frases tan extraordinarias como 'de vuelta a Barcelona. Ha sido un gran día'. Apasionante... Y, por cierto, no hagas el clásico 'si tú me sigues yo te sigo'. Acabarás leyendo cosas que te importarán un comino y te aburrirás.
7.- No hagas retweet de una noticia bomba hasta que no haya varios medios de comunicación que confirmen la noticia. Es muy habitual el afán de ser el primero en contar algo en Twitter, pero muchas veces los rumores y los bulos, al ser tan atractivos, se han extendido mucho y luego han obligado a sus autores a pedir perdón públicamente. Vale la pena conservar la credibilidad.
8.- Promociona tu marca personal, pero sin agobiar a la gente. Hay muchos temas de actualidad que comentar, pero si por ejemplo solamente subes tu entrada diaria del blog no habrá mucha gente interesada en ti. Como máximo, las personas que ya antes leían ese blog.
9.- Responde a las menciones. Si estás leyendo esto y eres famoso, tendrás miles al día y no podrás hacerlo, supongo. Pero para los que no lo somos muchas veces subimos un tweet y la gente habla de él o te pregunta por él. La forma de mantener a esos seguidores contentos es hablando con ellos. Esta red no admite a aquellos que pontifican y no entran en los debates. Es más, acaba penalizándolos.
10.- Mensajes directos. Solo podrás enviarlos a usuarios que te sigan y ellos a ti si tú les sigues. Es una buena forma de no invadir la privacidad de nadie. Aunque, si quieres decirle algo (agradable) a alguien, puedes hacerlo poniendo su nick en el tweet (@juanmata10, por ejemplo). Así sabes que lo leerá. Otra cosa es que te responda.
me gusta.
Publicado por: amadeo | 17/11/2011 en 09:56
Me ha encantado el decálogo! Lo seguiré al pie de la letra. :)
Publicado por: LA ESTANTERÍA DE MJ | 04/10/2011 en 17:37
Realmente bueno David, sé que fastidio el decálogo pero si se me permite...
11) Si eres alguien famoso, ten en cuenta que tus followers te admiran a ti, no al becario que has contratado para que te lleve la cuenta. Si es muy evidente que no eres tú quien lleva la cuenta perderás seguidores.
Publicado por: @santiguillem | 22/09/2011 en 13:44