Ya escribí en una ocasión que parece que algo se está moviendo. No se sabe muy bien el qué ni hacia dónde derivará, pero en una democracia joven como la española resulta que el desencanto de la población es mayúsculo. Ya nadie cree en los políticos (lamento generalizar) y, aunque honrosas excepciones cumplen con su papel de servicio, el resto está más pendiente de los votos que de las acciones.
Es innegable que la situación de crisis económica es mundial. Que ha afectado a España como a Estados Unidos o Australia. Es más, por muchas críticas (justas, en su mayoría) hacia las políticas del PSOE, tengo muy serias dudas de que con el PP en el poder la cosa hubiera sido distinta.
Quizá por ello los ciudadanos están comenzando a buscarse la vida por su cuenta. Algunos ya hasta pasan de votar (lo que no comparto, pues un voto en blanco es más demoledor que una papeleta ausente) y empiezan a surgir asociaciones que podríamos llamar 'gobiernos civiles'.
Hay hartazgo de que lo único noticiable sean las declaraciones cruzadas entre Zapatero, Rajoy y sus acólitos. Que cuando uno dice negro el otro diga blanco y que las tornas se cambien cada tres meses. Y así seguimos, con un porcentaje mucho mayor de ataques personales que de explicación al 'pueblo' de las medidas de gobierno que se toman (ahora y con Aznar y con Felipe. Aquí nadie se libra).
No sé si algún día se abolirá la gilipollez suprema de que tiene que haber listas cerradas (o sea, que no puede presentarse quien quiera, siempre dentro de unos mínimos, a unas elecciones) y la ley electoral que fomenta el bipartidismo eterno en España.
Quizá un día alguien llegue y, en lugar de tener miedo de exponer lo que hará si es elegido por si lo copia el de al lado, tendrá los huevos de poner un programa encima de la mesa y prometer que si no lo cumple se va. Que para eso deberían estar nuestros representantes. Para representarnos.
Quizá así nos ahorremos las memeces de ver a los dirigentes de los partidos visitando colegios, tocando la guitarra, hablando de niñas imaginarias o dando botes en una plaza para intentar captar los votos de los inmigrantes o las pobres ancianitas.
Y, a lo mejor, en lugar de actos que den vergüenza utilicen ese tiempo precioso (y el dinero que cuesta ese desplazamiento y que podrían ahorrarse) en quedarse hasta las 12 de la noche currando. Que al final son cuatro u ocho o como mucho 12 años, pero luego se ganan una pensión de por vida. Que esa es otra...
La Crisis no es Mundial...en Asia ni se han enterado, menos en Sudamerica...y en Europa...Nordicos( noruega 3 por ciento de paro)...Austria( 4,4 de paro)...Holanda...lo mismo...la crisis afecta a los mas primos( Grecia, Portugal, España, Irlanda...etcc..)..el resto no.
Publicado por: jose | 20/11/2011 en 11:29
Lo que es realmente difícil de entender, es como alguien puede votar a un presidente que nos ha MENTIDO sistemáticamente desde hace 3 años. La ligera desaceleración... Los brotes verdes... La reforma del mercado laboral... El cheque bebé... El plan E... Los 400 € a todos los que tenían nómina... Los 400 € a los parados de larga duración... La bajada de pantalones con Cataluña... Aprobar unos presupuestos generales con el PNV a cambio de dejar a Patxi López con el culo al aire... El hacer las reformas por obligación...
A mí, las acusaciones entre partidos, me dan más bien igual, los hechos son los que son.
Publicado por: JM | 09/02/2011 en 23:44
Partiendo de la base de que Rajoy me parece un infame candidato y así lo ha demostrado en dos ocasiones y suscribiendo casi todo lo apuntas expreso mi absoluta convicción de que de haberse tomado las medidas oportunas cuando fue necesario y obvio para cualquiera que entendiese mínimamente de economía el resultado habría sido diferente. No creo que hubiese sido bueno pero sí, con mucho, menos malo.
Porque si un padre de familia empieza a ver que sus ingresos menguan hace falta ser ignorante, imprudente e irresponsable para aumentarles las asignaciones a sus hijos y comprarse coche nuevo gracias a la renta del año anterior (que ya no cobra). Es de cajón que lo normal es que se quede sin coche, sin casa y en el peor de los casos con los hijos en casas de acogida (Alemania).
Negar durante más de un año que estábamos en crisis, utilizando los más inéditos sinónimos que la semántica y vocabulario de sus asesores le permitió es una tremenda barbaridad. Luego ponerse el carnet de CCOO en la frente y arremeter contra la patronal por siquiera aconsejar que había que hacer una reforma laboral que al final ha hecho de todos modos pero tarde. Ha tomado las iniciativas (que no las decisiones) que finalmente le han obligado (bendita Europa). Hemos acabado con la caja de la Seguridad Social reventada gracias a los famosos 400€, el cheque bebé anulado, la desgravación por vivienda fuera, las pensiones congeladas y postergadas, el despido abaratado, el IVA aumentado, el IRPF subido. Eso sí, para poner las cosas fáciles en la única empresa que nos funciona que es el turismo hacemos los bares sin humo y las playas sin chiringuitos porque huevos no le faltan.
Tenemos un presidente que es un cateto míope con el que hemos rozado el desastre. Me atrevería a decir que casi cualquier otra opción habría sido mejor. Porque, amigo David, como tú ya sabes y dice Emilio Duró "hay algo peor que un tonto que es un TONTO MOTIVADO".
Ipse Dixit
Publicado por: Hugo Mira | 09/02/2011 en 16:57